‘SE DEBEN ABRIR MÁS CAMPOS A LAS MUJERES EN ALTOS CARGOS’

20 octubre, 2014 0

Fuente: El Tiempo

Kate O’Brian, presidenta de Al Jazeera América, participó en el Foro Women Working for the World.

Creció en una familia apasionada por el periodismo. Su padre, Jack, trabajó durante años como reportero de periódicos como el ‘Buffalo Courier-Express’, la agencia Associated Press (AP) y el ‘New York Journal-American’. Además, fue columnista de ‘The New York World Journal Tribune’ y trabajó en el programa radial ‘WOR-AM’.

La admiración por él la empezó a hacer periodista sin darse cuenta. Aun así, confiesa que no quería entrar en el negocio de los medios. Fue a la universidad y estudió literatura inglesa y literatura comparativa para aprovechar su dominio del italiano y el francés.

Pero el destino la volvió a acercar al periodismo y casi por accidente asumió un trabajo de verano en ABC News. Eran solo tres meses, pero al final pasaron 33 años. Llegó a ocupar la vicepresidencia operativa y de noticias en esta cadena hasta agosto del 2013, cuando asumió la presidencia de Al Jazeera América.
Kate O’brian fue la primera mujer nombrada presidenta de un operador de noticias por cable en Estados Unidos. En un correo enviado a la división de noticias de ABC News por el presidente de esa cadena, Ben Sherwood, la destaca por su labor en todas las “historias imaginables e inimaginables como el terremoto de Japón, el tsunami de Fukushima, la muerte de Bin Laden y la tormenta Sandy”, entre otras.

En su primera visita a Colombia, O’Brian, ganadora de premios de periodismo como el Alfred I. DuPont de la Universidad de Columbia como parte del equipo de ‘This Week con David Brinkley’, el Emmy por el Cubrimiento del Milenio en el 2000 y el George Foster Peabody por el cubrimiento de los atentados del 11 de septiembre, participó en el segundo foro Women Working for the World, donde expuso su posición del papel de los medios en la defensa de mujeres y niñas.

En diálogo con EL TIEMPO habló sobre periodismo, los retos al frente de Al Jazeera América, el cubrimiento de conflictos y la responsabilidad de abrir espacios para frenar las vulneraciones que sufren mujeres y niñas en el mundo.

En un principio casi que le huyó al periodismo y hoy preside una cadena de noticias…
Estudié literatura inglesa y literatura comparativa y casi por accidente terminé en un trabajo de verano en ABC News. Cuando llegué, lo amé. Pero más allá del amor, lo entendí. Creo que eso fue lo que ocurrió porque siempre viví en ese ambiente del periodista, de los plazos de entrega, de la reportería… Sentí que eso era lo que debía hacer.

¿Cuál es su proyecto al frente de Al Jazeera América?
Comenzamos en agosto del 2013 y nuestra meta es proveer un producto de noticias para los millones de personas que no están satisfechas con lo que tienen hoy. En Estados Unidos, en las noticias por cable, se tienen las miradas de izquierda, de derecha y los que hablan de historias de tabloide y de entretenimiento. En Al Jazeera queremos llevarles una mirada profunda de las noticias. No nos interesa solo la opinión de un lado o del otro, queremos mostrar todos los lados de una historia y darles a las personas la mayor cantidad de información que podamos y con la más alta calidad. No creemos que alguien más esté haciendo eso hoy. Y en un mundo que está cada día más conectado, a la gente le importa cada vez más lo que pasa en todos los rincones porque los afecta. Presentar nuevas historias del mundo y también de Estados Unidos, que tradicionalmente no son publicadas, le dará a nuestra audiencia en televisión y en la web un profundo conocimiento que no tiene.

¿Han mirado hacia Latinoamérica?
Absolutamente. Sabemos que es una región extremadamente importante para Al Jazeera América y debemos enfocarnos en ella. La semana pasada precisamente aprobamos un nuevo equipo para Latinoamérica y estamos pensando en dónde ubicarlo. Podría ser Bogotá, no sabemos. Cuando digo que cubrimos historias que no salen en otros medios tienen mucho que ver con grupos de la población que no tienen la exposición que debería: latinoamericanos, afroamericanos, indígenas. Destinamos mucho tiempo a historias sobre estas comunidades y no solo porque Latinoamérica esté en nuestro lado del mundo y tenga un impacto en Estados Unidos sino que nuestra audiencia está muy interesada en lo que pasa en la región hoy. Ya tenemos dos equipos en México, uno en Brasil y estimamos que el nuevo entre a operar al final de este año.

En esta visita a Colombia vino a hablar de trabajar por mujeres y niños, ¿dónde surgió su interés por estos temas?
No tuve hermanos sino hermana y nunca se me pasó por la cabeza que las mujeres no pudiéramos hacer algo. Además, viví algo poco usual en Estados Unidos que fue ir a escuelas de solo niñas y cuando entré a la universidad (Smith College) fue igual: solo de mujeres. Algunas célebres egresadas del Smith College son Gloria Steinem, reconocida por impulsar movimientos de mujeres, al igual que Betty Friedan. Fue en la universidad donde creció la semilla de mi interés por los problemas de las mujeres.

Cuándo empezó en los medios, ¿qué papel tenían las mujeres?
Por los 80 había un creciente número de mujeres en el negocio, pero seguía siendo un ‘club’ de hombres. Se mantenía ese pensamiento de ‘pequeña mujer aléjate que el trabajo duro es para nosotros los hombres’. Fue un tiempo de muchos cambios y de expansión de ellas, así como de visualización de las inequidades en el pago entre mujeres y hombres. Eso me llenó de energía y de pasión sobre estos temas.

Luego de más de 30 años, ¿cómo ha cambiado esto?
El aumento de mujeres en posiciones de autoridad desde los 80 hasta acá es muy notorio. En esa época era inconcebible tener a una mujer como presidenta de una organización de medios. Ahora, solo en términos de medios de noticias yo soy la primera mujer presidente de un operador de noticias por cable y el mismo día que asumí otra mujer fue nombrada la primera presidenta de una división de noticias de televisión en Estados Unidos (la británica Deborah Turness, cabeza de NBC News). El hecho que somos mujeres nunca fue un problema, lo que muestra que la sociedad ha cambiado y que las expectativas son distintas. Hoy somos muchas mujeres, pero más que todo en los niveles bajos. La puja hoy está ahí y debe ser más fuerte para que las mujeres lleguen a las posiciones para las que se han preparado.

¿Cómo lograrlo?
Las mentes se cambian si las acciones se cambian. Hombres y mujeres deben entender que los negocios pierden si las mantienen a ellas atrás. Entre más discusiones haya sobre el papel de ellas y entre más les abran campo en esos altos cargos, más personas entenderán que, al final, todo se concentra en buscar éxito para los negocios.

Pese a que el papel de la mujer gana cada día más espacio en todos los ámbitos, aún hay mucha vulneración de sus derechos, ¿cómo combatir eso desde los medios?
Es absolutamente vital cubrir todo lo que tiene que ver con mujeres y niños. Sin el papel de los medios, los problemas se quedan bajo la alfombra y eso impide que los cambios sucedan. Como una organización de medios es importante tener coraje y hablar de las dificultades, de los temas espinosos para abrir una luz que traiga soluciones. En Al Jazeera América, por ejemplo, tenemos un conjunto de valores fundamentales como el coraje, siempre mostrar la historia humana, ser provocadores, y con esto buscamos historias que no se abordan en otros medios. Ahí aparecen el embarazo adolescente, la violencia doméstica y la violencia contra la mujer en diversos escenarios. Hemos hecho documentales completos sobre violencia doméstica y también una serie en cuatro entregas sobre abuso sexual en los campus. Fue la primera vez que una organización de medios atacó esta problemática. Fue un trabajo de campo por muchas universidades para lograr una verdadera radiografía.

Estos temas generalmente se abordan desde lo negativo: cifras, denuncias… ¿Cómo darle un giro a esta información?
Todo depende en cómo se cuente la historia: todas tienen el lado negativo y el positivo. Sin embargo, en casos como la violencia doméstica, ¿qué hay de positivo? Hay que empezar por lo negativo y de ahí demostrar cómo hacer algo al respecto. Llamar a la acción. Cuando hicimos las investigaciones de violencia doméstica, al final de las historias hablamos de los lugares a los que las personas pueden acudir para protegerse. Va a ser una transformación lenta porque existe esa vieja frase en el mundo que dice que ‘las noticias negativas venden y las positivas no lo hacen’. Las personas muy pocas veces compran el periódico o prenden la televisión para buscar algo bueno y feliz. Para eso van a buscar entretenimiento. Pero se pueden tomar las noticias y buscarles un ángulo propositivo, que resalte valores, que genere cambios. Ese es un indicador de que el trabajo se está haciendo bien.

Hablemos de conflicto. Al Jazeera es una cadena que le da gran despliegue a estos temas en el mundo, ¿cuál es su fórmula para cubrir esto?
Aunque estemos en Estados Unidos, somos una organización de noticias y cubrimos lo que ocurre en el mundo. Enviamos periodistas a las zonas de guerra y a lugares que son peligrosos. Es interesante que desde que salimos al aire, hace unos 14 meses, han surgido una cantidad de noticias globales, muchas de conflicto y debemos estar ahí. Todo va a cómo se producen las noticas y si se contratan personas que comprenden la importancia de la calidad en la entrega de información. Nunca se debe cubrir algo solo viéndolo desde una orilla, siempre hay que tratar de ir al fondo para hallar esa historia detrás de una imagen, de un personaje. En el mundo hoy todos consumen noticias en sus teléfonos inteligentes o en dispositivos móviles. Pero la responsabilidad de las organizaciones de medios hoy es entregarles análisis, la historia a profundidad, los detalles que van debajo de los números y la mera información porque eso es lo que la gente ya tiene. Para que las personas abran los ojos y mejore la situación en el mundo se les debe entregar información con valor agregado. Eso es lo que estamos tratando de hacer y es lo que las audiencias demandan.

Colombia adelanta sus negociaciones de paz entre Gobierno y guerrilla, ¿hasta dónde debe entrar el periodismo en situaciones como esta?
Nunca podremos decir que hay una línea única para todo porque cuando se cubren temas sensibles que tienen una afectación sobre otros debe haber conversaciones con los colegas, discusiones sobre lo positivo y lo negativo que trae publicar cierto material. Hay ejemplos de información que se publica de actividades del gobierno que este no quisiera que saliera a la luz o que simplemente se reserva porque puede representar una amenaza para la sociedad. Creo que el papel del periodista es tomar un paso atrás para entender cuál es la motivación de cada uno de los actores involucrados, por qué hay una razón para que el gobierno o quien sea no quiera que publique. Es una razón real o de fondo hay algo de menos peso. Creería que si hay una situación en la que muchos pueden resultar perjudicados o se trata de un asunto de seguridad nacional en el que el periodista puede de manera independiente ver que es así, debe haber una conversación antes para discutir si se publica o no. Lo que sí está claro es que el papel del periodista debe ser siempre cuestionar a la autoridad.

Nicolás Congote Gutiérrez
Redactor de EL TIEMPO

Noticia:
http://www.eltiempo.com/estilo-de-vida/gente/presidenta-de-al-jazeera-america-kate-obrian-habla-del-papel-del-periodismo/14711058

Comments

0