LA PASIÓN INQUEBRANTABLE DE PAT MITCHELL

15 octubre, 2014 0

Fuente: El Espectador

Para hablar de los derechos de las mujeres y las niñas, una de las 50 mujeres más influyentes del planeta, según ‘The Huffington Post’, visita Colombia.

Su poder y de su influencia, pero no tiene ni idea de egolatría. Sonríe con calidez cuando habla de su trabajo: la lucha incansable, desde el periodismo en Estados Unidos, por los derechos de las mujeres. Hoy es una de las conferencistas del foro ‘Women Working for the World’, en el Country Club de Bogotá, organizado por Catalina Escobar y su fundación Juanfe. En esta entrevista habla de su trabajo, de sus anhelos y de sus opiniones sobre el desempeño de las mujeres en el medio periodístico en el mundo.

¿Qué piensa cuando la gente dice que usted es una de las mujeres más influyentes del mundo? ¿Se siente cómoda con ese rótulo?

Sí, aunque siento que no es una descripción precisa. Creo que están diciendo que otras mujeres respetan el trabajo que he hecho y ojalá el impacto de ese trabajo en otra gente. Como mujeres tenemos que aceptar y utilizar cualquier influencia o poder que hayamos obtenido a través de nuestro trabajo y nuestras responsabilidades. Usarlo de manera responsable para mejorar la vida de otras personas. Entonces soy muy feliz cuando alguien dice que tengo influencia o que soy una mujer poderosa. Eso significa que tengo la habilidad de usar ese poder y esa influencia por otras mujeres.

¿Por qué decidió ser periodista?

Primero fui una profesora universitaria y disfruté mucho enseñar, pero en algún punto descubrí que en realidad estaba curiosa sobre que el resto del mundo fuera del ambiente universitario. Quería viajar, conocer otra gente, otras partes del mundo y otras vidas. Creo que la curiosidad es la razón principal. Siempre he tenido curiosidad sobre la forma en que la gente vive, piensa y cree. Eso es esencial en el periodismo. Me atraía también la enorme esfera de influencia que los medios y ahora la tecnología tienen sobre la forma en que las personas piensan y lo que saben del mundo. El periodismo es una gran manera de conseguir información para luego compartirla con una audiencia grande.

¿Cómo se convirtió en la directora general de PBS? ¿Fue más difícil por ser mujer?

Era presidenta de otra gran compañía antes de eso y también tuve mi propia productora. Guardaba mucha experiencia como ejecutiva y líder, sabía manejar un equipo de personas. Me había desempeñado en el lado comercial de los medios, pero me sentía muy atraída por la oportunidad de trabajar con la única cadena sin ánimo de lucro de Estados Unidos. PBS es el único sistema público de transmisión del país, por lo que la oportunidad de ser su cabeza, su líder, fortalecerla y mantenerla gratuita, libre e independiente, en un universo de medios donde tantas cosas se deciden por intereses comerciales, era muy importante. Cuando me llamaron y me preguntaron si consideraría el trabajo, me emocioné. No tenía nada que ver con que era una mujer. Ahora, yo fui la primera mujer que recibió la oferta del puesto.

Hay una buena noticia cuando tú como mujer eres la primera y puedes cerciorarte de que la segunda, la tercera y la cuarta también sean mujeres. Abres la puerta para otras y eso es satisfactorio.

¿Entonces no es difícil el periodismo para las mujeres?

Creo que el periodismo es cada vez más una buena carrera para mujeres y hombres, pero para las mujeres hay muchas más oportunidades en Estados Unidos. Cuando viajo alrededor del mundo, veo más mujeres que son periodistas, que son ejecutivas, que están liderando las compañías de medios. Te resumo: hoy, más que nunca, hay mujeres en el periodismo, en los medios y la tecnología, pero aún no hay suficientes en la cima de estas compañías, no hay suficientes liderando.

 Usualmente las mujeres en Colombia no tienen familias estables, muchas son solteras, según estudios locales. ¿Qué piensa sobre eso?

No creo que ese sea el caso en Estados Unidos. Nunca he visto estadísticas sobre esto, por lo que no sé con certeza, pero la mayoría de las mujeres que conozco en el periodismo están casadas y tienen hijos, como yo.

¿Está sugiriendo que están solteras a causa del periodismo?

Sí, es difícil. El periodismo no deja mucho tiempo. Todavía las mujeres son las directas responsables de criar a los hijos. Sin embargo, la mayoría de las que conozco están balanceando la carrera con la familia. Eso no debería ser una barrera para desempeñarnos en el trabajo que queramos o para perseguir cualquier oportunidad. Necesitamos tener el tipo de leyes, de políticas, de responsabilidades compartidas que hagan posible que las mujeres hagan lo que deseen sin tener que sacrificar sus vidas como madres o esposas.

Aún hay compañías que no están adoptando las políticas adecuadas que hagan más fácil para que los hombres y las mujeres trabajen dignamente.

La familia y el trabajo no deberían estar en conflicto. Deberíamos poder tener nuestras familias y nuestro trabajo. Eso a veces significa que debemos retar las políticas de la compañía para lograr que eso se pueda suceder. Eso hace mejores familias y también mejores trabajos.

¿Cómo afecta la forma en la que vive saber que usted es un modelo a seguir?

Creo que es importante tener modelos a seguir. Si me he convertido en esa persona para cualquiera, especialmente para mujeres jóvenes, es maravilloso. Intento, en mi vida y en mi trabajo, ser alguien que combina la familia con una carrera satisfactoria y exitosa. Intento, también, defender siempre mis valores. Sé que cuando entras en posiciones muy públicas, debes reconocer que tienes una responsabilidad muy grande.

¿Qué la inspira seguir trabajando por los derechos de las mujeres?

Que aún nos falta mucho camino por recorrer. Hay tantos lugares en el mundo, incluyendo Estados Unidos y Colombia, donde todavía hay derechos, que son derechos básicos de los seres humanos, como la libertad, seguridad, libertad de elegir si quieres tener una carrera y familia, todos los derechos que vienen con ser un ser humano, que no se están reconociendo. En muchos lugares esos derechos aún se les niegan a las mujeres.

Los derechos de las mujeres son derechos humanos. Debemos seguir peleando hasta que cada niña y cada mujer en el planeta tengan derechos iguales de acceder a oportunidades, a mejorías económicas, a la felicidad personal, a la salud, a la comida, a todas las cosas básicas que necesitas para vivir una buena vida y para alcanzar todo su potencial.

¿Alguna vez ha considerado retirarse?

No. Creo que, de cada tanto en tanto, me reprogramo. Pero siento que quiero trabajar para siempre. Me mueve la pasión por lo que me importa, por mi propósito. Mientras tenga pasión y propósito, nunca me retiraré.

Mariángela Urbina Castilla
El Espectador

Noticia:

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